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martes, 1 de septiembre de 2015

Alberdi hoy

Me mueve a escribir estas lineas la necesidad de destacar a un protagonista de nuestra historia que por sus convicciones ha sabido luchar de manera brillante. Si bien su pensamiento liberal lo movía, por no estar de acuerdo con maniobras de monopolios y poderes concentrados internos y externos, se ganó enemistades. Primero perseguido por Rosas, luego enemistado con Mitre y Sarmiento, 

Notable fue su aporte en momento de la gesta de Argentina como estado nación. Y estando en Francia se entera del vejamen contra el Paraguay llamado la Guerra de la Triple Infamia. Su sentido común expuesto en su pensamiento publicado le valió tener que mudarse a vivir en momentos difíciles a Santiago de Chile y Montevideo.

Y en la distancia estaba conectado con su tierra, lo que le ha llevado a escribir excelentes aportes como "Sistema económico y rentístico de la Confederación Argentina" y "De la integridad argentina bajo todos los gobiernos".

Hoy rescato a Alberdi por su modelo de tesón y de ser que ha sabido desarrollar los dones que recibió poniéndolos al servicio de la comunidad. No fue indiferente a la injusticia de algunos procederes del poder y por ello ha debido huir por salvar su vida en distintas circunstancias abandonando hijo y amores.

Me pregunto que lugar ocuparía si viviera en estos tiempos con aquel perfil de pluma iluminada y luchadora. Desenmascaró los ardides de un personaje como Mitre, que en sus narraciones intentaba compararse con Belgrano y San Martín. Y en medio de todo eso se ocupo de componer música y enseñarla.

Me pregunto que critica haría a los argentinos de ahora. ¿Cuál sería su impresión sobre la actualidad en cuanto somos fruto de sus  "Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina".

Alguna vez, dos protagonistas del Siglo XX, lideres de los dos partidos que mas veces han estado en el gobierno, intentaron un Pacto. Pero, nunca es tarde. Alimento diariamente la esperanza que aparezcan luchadores que no les importe el poder, sino lo que la gente necesita.