En un país que vive y sufre los interminables forcejeos de las hegemonías políticas con los "otros", a veces desde el llano del ciudadano que mira y está en medio de esos escarceos siendo seducido o empujado a apoyar o defenestrar una u otra cosa, se termina creyendo que los términos "democracia" y "politica" terminan siendo nada mas que sinónimo de corrupción, infidelidad, mentira, robo y otros significados casi peyorativos que desencantan a la hora de pensar en participar.
Creo en la democracia como oportunidad de ser hombres libres para quienes la cuidan y oportunidad para lograr cada vez mejor calidad de vida para el ser humano. Ahora, para lograr esto es que realmente deberíamos pensar que quienes se ponen, por los medios que la democracia (constitución nacional) tiene, al frente de responsabilidades en algunos de los tres poderes que se vislumbran en un estado democrático, no solo tendrían que ser personas idóneas y probas, sino que tienen que estar totalmente convencidos, como lo expresó el Papa Francisco, que "el poder es servicio".
La lucha manifiesta en distintas expresiones que vemos en la realidad política, social y económica argentina respecto de la pretendida "democratización" del poder judicial, que aparece con propuestas cada vez más claras y profundas de condicionar la nave del estado a la gestión del poder ejecutivo, nos hace pensar que eso del "servicio" sería mas bien "servirse".
La democracia es participación. Es el poder popular que trasciende a través de sus distintas formas de manifestarse. La "izquierda" y la "derecha", la "tendencia" y las "corporaciones nuevamente repiten historias que no terminan nada mas que siendo reiterar experiencias que sembraron muy dolorosos episodios de intolerancia e injusticia.O mejor dicho: ¿estamos diciendo que respetamos la diversidad, pero no cualquier diversidad que no se alinee con algunas mezquindades cada vez menos disimuladas?
Solo resta que el ciudadano del llano no se desmoralice y esté atento para intervenir en las distintas instancias que el sistema democrático permite para que ciertos sectores no terminen creyendo tener la suma del poder público.Poder que solamente debe ejercer el ciudadano en ejercicio de sus derechos civiles y humanos. El ciudadano es el soberano, es el que tiene la potestad para encauzar algunas desmedidas ambiciones que terminan despreciando la posibilidad que haya alternancia, pensar distinto.
Creo en la democracia como oportunidad de ser hombres libres para quienes la cuidan y oportunidad para lograr cada vez mejor calidad de vida para el ser humano. Ahora, para lograr esto es que realmente deberíamos pensar que quienes se ponen, por los medios que la democracia (constitución nacional) tiene, al frente de responsabilidades en algunos de los tres poderes que se vislumbran en un estado democrático, no solo tendrían que ser personas idóneas y probas, sino que tienen que estar totalmente convencidos, como lo expresó el Papa Francisco, que "el poder es servicio".
La lucha manifiesta en distintas expresiones que vemos en la realidad política, social y económica argentina respecto de la pretendida "democratización" del poder judicial, que aparece con propuestas cada vez más claras y profundas de condicionar la nave del estado a la gestión del poder ejecutivo, nos hace pensar que eso del "servicio" sería mas bien "servirse".
La democracia es participación. Es el poder popular que trasciende a través de sus distintas formas de manifestarse. La "izquierda" y la "derecha", la "tendencia" y las "corporaciones nuevamente repiten historias que no terminan nada mas que siendo reiterar experiencias que sembraron muy dolorosos episodios de intolerancia e injusticia.O mejor dicho: ¿estamos diciendo que respetamos la diversidad, pero no cualquier diversidad que no se alinee con algunas mezquindades cada vez menos disimuladas?
Solo resta que el ciudadano del llano no se desmoralice y esté atento para intervenir en las distintas instancias que el sistema democrático permite para que ciertos sectores no terminen creyendo tener la suma del poder público.Poder que solamente debe ejercer el ciudadano en ejercicio de sus derechos civiles y humanos. El ciudadano es el soberano, es el que tiene la potestad para encauzar algunas desmedidas ambiciones que terminan despreciando la posibilidad que haya alternancia, pensar distinto.